mayo apenas parece un mes. la historia le otorga el beneficio de la fama. la historia se escolariza. se hace representación. nada de voluntad. se transvaloriza el significado de aquello que no nos pertenece.
igualdad, fraternidad, libertad.
y sí, la otra máscara: los hacendados, tratando de maximizar sus ganancias, los ingleses, tratando hacer mejores negocios.
el trasfondo económico, como no podría ser de otra manera, posee una resolución política. así el 25 de mayo lo que estalla es una puja ideológica entre dos sectores sociales bien diferenciados.
y el cuentito no termina mejor. aquí, ahora, es puro discurso, deshabitado, optimista en números que benefician a los que siempre tuvieron beneficios.
la historia escolrar es mitrista. y allí todo se diluye. en la escolaridad.
y en demasía la historia revisada se "pergoniliza": usted elige semana de mayo o 9 de julio. y es posible que mañana tengamos un programa instructivo donde pigna, estilo rial, junto a lanata nos conjuguen la historia en tiempo de chisme.
ahora la historia es un buen negocio.
durante unos días tendremos que aguantar escarapelas y discursos que ornarán la palabra patria con el brillo (mediático) de la hipocresía.
pero los otros, ¿qué hemos hecho?
desde entonces, 198 años es demasiado tiempo. ¿qué hemos hecho?
resistir de alguna manera, seguro.
ok., el mayor logro de la militancia tal vez sea un centro de estudiantes. o el romanticismo catártico de la patria socialista.
esta historia tampoco es como la están contando.
fiesta patria. pueblo. federalización. todo emerge confuso y en boca de ciertos enemigos. de la misma manera, el otro enemigo, el que administra y gerencia: un actito público con león gieco y la "negra" sosa (he ahí una posible lectura de lo que termina siendo el comunismo en éste país), y la retórica: patria, pueblo, libertad, libertad.
alguien dijo : "seamos libres y lo demás no importa nada" , un concepto demasiado radicalizado, para aquella década del siglo XIX . hoy es inentendible. (es posible pensar que san martín no acordaría un pacto del bicentenario en las condiciones actuales).
no hay manera de pensar la patria en este futuro presente.
mientras tanto, los maestros billiken, seguirán obligando a sus niños escolarizados a representar una historia que no fue.