lunes, 30 de julio de 2007


"...una vez estuve en una película llamada "Nido de ratas". Había una escena, dentro de un taxi, donde me dirigía a mi hermano -quien había venido para entregarme a los gangsters- y me quejaba diciéndole que él nunca me había cuidadp, nunca me había dado una oportunidad; que yo podría haber luchado, podría haber sido alguien en lugar de un vago, y la gente a menudo decía "Que escena magnífica, marlon, bla, bla, bla,". No era una escena magnífica, la situación era magnífica. Todo el mundo siente que podría haber sido un luchador, que podría haber sido alguien; todos sienten que en parte son vagos, y cierta parte de ellos lo es. Era eso lo que conmovía a la gente. No era la escena en sí misma..."
Brando.

viernes, 20 de julio de 2007

ADIOS

"Llore Monito, llore. Usted puede. A usted se le permite, que no es vergüenza llorar cuando las lágrimas tienen la pureza recóndita de aquello que llega desde el corazón que no quiere aflojar ante terceros. Tal vez, pibe, tal vez Monito, son las mismas lágrimas que, años atrás, no tanto quizás , usted tuvo que enjugar con el revés de la mano sucia de tierra en el fondo de la casita del patio con geranios y malvones de barrio Arroyito. Tal vez son la mismas lágrimas vertidas por la rabia, la impotencia, la vergüenza, ante el coscorrón justiciero de su viejita laburante cuando usted no llegaba a la hora establecida para tomar la leche.
¿Cómo iba a entender su madre, Monito, aquel cariño entrañable por la pelota de fútbol, que lo mantenía lejos de la casa, demorado en ese romance infantil con la de cuero, en los yuyales sabios del campito que no sabía de redes ni de ni de cal, tras de la vía? ¿Cómo podía entender su viej, pibe, su viejo, don Telmo, el genovés terco de canzonetta y nostalgia, su noviazgo purrete con la de gajos y ese lenguaje dulcemente nuestro de los túneles, la pisada, el chanfle, los taquitos y la rabona? Porque no era, no, una piba quinceañera, rubia y pizpireta, de ojos celestes como los de la pulpera de Santa Lucía, lo que usted le impedía volver en el horario, a gritos reclamado por su madre. No era, no Monito, el despertar púber del primer amor enredado en los últimos giros de un trompo o en la galleta enojosa del hilo de un barrilete, el que lo hacía terminar los deberes de la escuela a las corridas y escapar luego, gorrión ansioso, pájaro encendido, hacia la complicidad abierta de la calle, el griterío alborozado de los pibes y el llamado seductor de un taconeo. No, Monito, lo suyo era más simple, como son simples las cosas que nacen del corazón y eluden las frías especulaciones de la mente. No. Lo suyo era tan sólo la caricia tierna de la capellada de su botín zurdo en la pelota, el toque, la volea, la suela que aprieta el fútbol indócil y lo convence, lo persuade, lo amaestra. Lo suyo era el amague, el pique corto, el freno seco, y el pecho amigo para que allí se durmiera la bella amada cuando caía desde el cielo como un globo cansado de volar sin rumbo cierto. ¡Mire qué fácil, pibe quee ra aquello! De la misma forma en que el amor, el puro amor, se presenta, florece y crece como una flor nocturna, como un clavel del aire brotado en la luminosidad escasa de un pasillo, así creció en usted el sortilegio. nadie le enseñó, como no se ensaña el dolor ni la paciencia, ni se sabe dónde surge el gusto por silbar o el de habalr bajo. Usted ya lo traía impreso, se lo digo, quizás desde el fondo de la historia de ese barrio que ha visto nacer a tantos ídolos y guarda en el aire la vibración, el eco, el reverbero de mil goles gritados en la tarde, atronando el cemento, quebrando la quieta y asombrada calma de su río. O lo aprendió como se aprenden estas cosas, mirando a los demás, tratando de atrapar con ojos asombrados el misterio metafísico del chanfle, la secreta ley física que hace que el balón vaya hacia allá y dé una vuelta. Por eso, por todo eso, pibe, no se inquiete si lo ven aflojar y su mirada se empeña como el crsital de una ventana cuando recibe el tamborileo sonoro de la lluvia. No. Llore Monito, llore. Usted puede. a usted se le permite.
,Así lo soñó usted tal vez, un día, allá, aferrado a la almohada confidente de su cama, en la casita del aptio con geranios y malvones, alguna de esas noches de verano cuando el calor aprieta y el sueño viene:
Ya está el mago de varita presta. Ya está el ilusionista sutil que hace creer en cosas que no existen y miente que en el dorso de su mano se ocultan pañuelos, palomas y barajas. está e el medio de la cancha y su eterna enamorada, la pelota, parece que se ha ido y está inmóvil, simula emprender vuelo y no se aleja, o bien hace creer que se le escapa pero vuelve bajo la presión apenas ruda de la suela. Ahora el estadio enmudece, el mago muestra el juego: El Monito arranca y empieza el toque, el pelotazo sabio, el amague que argumenta una cosa y dice otra. De la zurda precisa del insider brotan conejos, luces multicolores, toques lujosos, las dos cortas sabidas y una larga, la cabeza alta, el ojo inquieto. El público se deleita. Ya la metió de nuevo bajo el pie, la mostró, "ahí la tenés, es tuya" ha dicho, pero no está más, la sacó, la puso en otro lado, la cambió de lugar, la amarreteó de nuevo. Allá está el compañero, el wing derecho, no lo ha visto, pero gira y le pone el pelotazo desde cuarenta metros, en el pecho. Sólo faltan los clarines, las fanfarrias, el golpe incesante de los corceles blancos girando en torno de la cancha y las ecuyères de pie sobre sus ancas.
Así lo soñó usted, tal vez, un día, Monito. Ya el espectáculo termina y, a pesar de la magia, del insider, a pesar de sus moñas y regates, pibe, a pesar de las cuatro pelotas de gol que usted puso en los pies del centrofoward, el partido se agosta en la chatura aburrida del empate. Pero faltaba, nomás, la carcajada. El cierre magistral, la pincelada justa que el artista deposita por fin sobre la tela e ilumina el azul, aviva grises y ruboriza la macilencia de los sepias. faltaba nomás, la carcajada. Ese balón que llega de atrás, como un balazo. El pecho receptor del entreala tan afecto a refrenar, mullido, el rebote previsto de la bola. Ya empieza la danza, el giro sobre un pie para enfrentar el arco y el resbalar mansamente de la globa del pecho a la rodilla y de allí al suelo. allí, en la temible ferocidad del área, allí, donde la puerta de las dieciocho se convierte en muralla pertrechada, donde hay piernas, codos, tapones alevosos y guadaña, allí la puso en el piso el entreala. Allí, en esa media luna, en lo que algunos llaman la empanada, allí donde uno s eolvida de la novia, del primer amor, de lo aprendido en la escuela, de la Vieja, "vení conmigo" le dijo el Monito a su amiga del alma. Y se metió en el área con pelota dominada.
No sé si hubo un caño o fueron cuatro. Quebró la cintura, pisó el ceuro, pareció en un momento que pateaba, se le vienieron dos, se cerró el cuatro pero el Monito la llevaba atada.
tal vez ya no me acuerdo, decime vos si miento, peor quedó frente al arquero y la puso en un rincón, de cachetada. No el cachetazo mordaz, el del reproche, sino el empujón cordial, el que te aprueba, la palamada que se le da a un pibe y le dice "cruzá que yo te miro". La pelota entró pidiendo permiso y ni tocó la red de puro cauta. Luego, el pibe se fue hasta su tribuna y adentro de su puño apretó el gol, lo abrió de golpe y fue otra vez paloma y carcajada.
Llore, Monito. Así lo soñó usted tal vez un día, en la casa de malvones y geranios del barrio Arroyito. Y se quedó en sueño nomás, no se dió nunca.
¡Tan bueno que parecía de purrete! Nunca llegó a jugar ni en la tercera. Y en el equipo que se arma en la oficina a veces lo ponen un rato y otras, nada. Está gordo, pibe, algo pelado. Y me han dicho que ni va a la cancha.
El Monito. ROBERTO FONTANARROSA

lunes, 16 de julio de 2007

Esa, es la salida...

Una mirada: el progresismo o la "centro izquierda" también se equivocan.
Palabras: el jefe de gabinete justifica lo injustificable; una mentira es un voto.
Poner el lomo: Miceli se fue, le mostraron la salida. De plata no se habló, se habló si, en la renuncia de la ministra, de honorabilidad.
Matices, me dijo un amigo.

viernes, 6 de julio de 2007

COINCIDENCIAS

"...y como falso sucedáneo de una política revolucionaria empleó para calmar al enemigo y conformar al amigo el recurso corruptor de repartir gangas y prebendas, medio seguro de apagar la comabatividad del partidario y de estimular la oposición del adversario..." Rodolfo Puiggrós.
Sólo se trata de peronismo.

sábado, 30 de junio de 2007

a usted, señora, señor, que voto por el patrón

A usted, señor,
sí, a usted,
a usted que tiene su trabajo
y sus impuestos,
que vuelve a casa cada noche,
enciende la tevé,
pregunta cómo están los chicos,
acaricia a su perro,
a usted que sabe que en chile pasó algo
tremendo...

"pero, que quiere, también,
con estos comunistas;
no hay derecho
a quitarle al que tiene,
no hay derecho..."

a usted, sí señor,
a usted,
que hace el amor con su señora
un poco insatisfecho,
a usted
que a veces siente
pero se queda quieto,
a usted
que sabe que en chile es una ley
el miedo...

"si, yo estoy con el socialismo,
pero un socialismo bueno..."

a usted,
que si pudiera pisarle la cabeza,
a más de cuatro
("poruqe si todos miran para adentro,
¿ por qué voy a ser menos? y si puedo,
primero")
a usted,
que no se tira un pedo
delante de su amante porque
le da vergüenza (el pedo)
y quiere a todo el mundo en nochebuena
(a sus deudores y a su portero)
a usted,
que oye en la radio de su coche
noticias sobre fusilamientos
y prisioneros desnudos
en una cancha de fútbol allá lejos...

"ni para comer había en chile,
tenía que pasar,
porque una vez leí..."

a usted, sí, a usted
a usted
que le tiene hambre
a la esposa de su amigo,
a usted que sueña
con abrir una sucursal de sus fantasías,
a usted,
que prepara sus vacaciones y sus ingresos,
a usted,
que manda los chicos al mejor colegio,
a usted,
que vota pero no dice a quien
porque es "secreto",
a usted,
que gusta del orden y los emolumentos,
que ve escrito en las paredes
"viva chile, mierda" y piensa "qué groseros",
a usted, señor,
sí, a usted,
a usted que dice que la mejor
manera de arreglar las cosas
es el silencio
o unos cuantos pesos
para aceitar la mano,
a usted,
que se masturba en el baño
cuando los pibes duermen
y se levanta apurado, pensando
en ese maldito documento,
a usted,
que si puede se puede prender,
se prende,
porque hay que velar por la familia,
y el futuro y todo eso,
a usted, señor,
sí, a usted,
yo le pregunto:
¿ de qué lado del sol
quiere que lo enterremos?

(A usted señor) Eduardo Mazo

donde se lee chile puede leerse argentina...

viernes, 22 de junio de 2007

Breve línea sobre el fracaso

Ni tan cool, ni tan freak. Buenos Aires es una ciudad derruida. Sin brillo, sin estética. Más bien miserable.
Y los porteños se le parecen. Diría, por lo miserable.
Ah sí, está bien, la democracia lo termina demandando. Por un lado los estúpidos votarán al patrón: Por el otro los ignorantes votarán por lo menos malo posible. Sin dudas es un juego político. Lo que durante estos años de seudo algo hemos venido eligiendo.
Nada.
Los muertos están bien guardados. Los cementerios están en orden. Y claro, las crisis se desdibujan ante la performance de las estadísticas. Graciosas putas vip. Hemos creído en todo esto. El circo tiene sus payasos, sus fieras, sus equilibristas, sus domadores. Es así, correctamente políticos, seguimos creyendo. El orgullo fálico de penetrar la urna con responsabilidad ciudadana.
Sin dudas existen derrotados. Sin dudas estamos derrotados.
¿ La democracia?: una palabra en la historia. Sino podemos preguntarles a las personas que duermen en la calle, recogen "comida" de la basura...Qué mierda simboliza una puta elección dominguera para ellos.
Para uno: un sello más en un papel vacío...

martes, 19 de junio de 2007

Pornografías

"Eso es lo maravilloso de ti: te gusta da placer. Lo que los occidentales ya no saben hacer es precisamente eso: ofrecer su cuerpo como objeto agradable, dar placer de manera gratuita. Han perdido por completo el sentido de la entrega. Por mucho que se esfuercen, no consiguen que el sexo sea algo natural. No sólo se avergüenzan de su propio cuerpo, que no está a la altura de las exigencias del porno, sino que, por los mismos motivos, no sienten la menor atracción hacia el cuerpo de los demás. Es imposble hacer el amor sin un cierto abanono, sin la aceptación, al menos temporal, de un cierto esatdo de dependencia y de debilidad. La exaltación sentimental y la obsesión sexual tienen el mismo origen, las dos proceden del olvido parcial de uno mismo; no es un terreno en el que podamos realizarnos sin perdernos. Nos hemos vuelto fríos, racionales, extremadamente conscientes de nuestra existencia individual y de nuestros derechos; ante todo, queremos evitar la alienación y la dependencia; para colmo estamos obsesionados con la salud y con la higiene: esas no son las condiciones ideales para hacer el amor. En occidente hemos llegado a un punto en que la profesionalización de la sexualidad se ha vuelto inevitable ..."
De "Plataforma" Michel Houellebecq